Las modificaciones llevadas a cabo por el hombre, principalmente en el tercio
inferior del territorio, y la accidentada orografía de éste, han
provocado la convivencia conjunta de especies características de varias
comunidades, lo que complica la delimitación precisa de las formaciones
vegetales.
La síntesis de vegetación que aquí presentamos, basada
en trabajos anteriores realizados en la zona (Guinea, 1946; De Castro &
De la Calle, 1985; Fa, 1991; Pérez de Val, 1993), no es un estudio detallado,
simplemente hemos reflejado aquellas formaciones o sistemas que por su interés
paisajístico o su extensión consideramos más importantes
de Guinea Ecuatorial. Hemos agrupado la diversidad de las formaciones vegetales
en tres grandes grupos según el nivel de antropización, siendo
las formaciones primarias las menos perturbadas por el hombre. Fa (1991) indica
que las formaciones que aquí denominamos secundarias y terciarias corresponderían
a etapas posteriores en una hipotética sucesión de la pluvisilva.
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Formaciones litorales
Formaciones litorales
Desde el litoral hacia el interior, en primer lugar se encuentra un cinturón
de vegetación costera en el que destacan como especies arbóreas
Terminalia cattapa (Combretaceae), Cocos nucifera (Palmae) o Poga oleosa (Anisophylleaceae).
Tras esta formación litoral, se extiende una franja de praderas de 2 km
de anchura dominada por gramíneas como Panicum sulcatum o Cynodon dactylon
y ciperáceas, siendo frecuentes Cyperus articulatus, Eleocharis mutata,
Fimbristylis dichotoma, Remirea maritima o Scleria foliosa. Esta franja es surcada
por torrentes que prolongan, en una galería forestal, el bosque inmediato.
En zonas bajas, sobre suelo cenagoso, o en el estuario de los ríos más
importantes, aparecen manglares, siendo su elemento principal Rhizophora mangle
(Rhizophoraceae), estando a veces asociado con Avicennia nitida (Avicenniaceae).
En las zonas superiores al límite de las mareas el manglar pierde protagonismo
y se mezcla con papilonáceas, como Herminiera elaphroxilon, pandanáceas,
como Pandanus candelabrum, o amarilidáceas como Crinum natans.
El bosque de baja altitud, desde el litoral hasta unos 700 m, ha sido transformado
por el hombre, fundamentalmente desde finales del siglo pasado, en monocultivos
de cacao.
Tras estas formaciones litorales pasamos a un bosque denso (pluvisilva) en el
que aparecen diversas formaciones florísticas, aunque sin grandes diferencias
entre las más próximas a la zona litoral y las del interior. En
líneas generales, según De Castro & De la Calle (1985: 47),
al aproximarnos al litoral aumenta la densidad de Copaifera tesmannii (Leguminosae-Caesalpinioideae)
o Caloncoba echinata (Flacourtiaceae).
Pluvisilva tropical
Representa el estado de bosque maduro dentro del dominio de la selva guineo-congoliana
(White, 1983). En Guinea Ecuatorial, sobre todo en Bioko, presenta variaciones
semejantes a las que encontramos en la región del sur de Camerún
y Nigeria. Se desarrolla en los espacios con nula o escasa perturbación
antrópica, tanto en la isla como en la región continental. Presenta
un estrato superior de 50-60 m de altura y un nivel intermedio de 30-35 m correspondiente
a los árboles jóvenes. Tiene sotobosque poco desarrollado y aclarado
consecuencia de las limitaciones lumínicas. Las especies más frecuentes
son: Pterocarpus soyauxii (Leguminosae-Papilionoideae), Tieghemella africana (Sapotaceae),
Brachystegia mildbraedii (Leguminosae-Papilionoideae), Canarium velutinum (Burseraceae),
Erythrophleum ivorense (Leguminosae-Caesalpinoideae), Uapaca guineensis (Euphorbiaceae),
Dacryodes buettneri (Burseraceae) y Parkia bicolor (Leguminosae-Mimosoideae).
Bosque de montaña
Situado entre 700 y 1800 m, caracterizado por la presencia de helechos arborescentes
del género Cyathea. Esta banda altitudinal incluiría el bosque ombrófilo
submontano en Guinea Ecuatorial y el bosque de nieblas de Monte Camerún.
Según Pérez de Val (1993: 11) la precipitación media oscila
entre los 3000 y 4000 mm y poseen una humedad atmosférica muy elevada consecuencia
de la presencia permanente de nubes. Los árboles pierden porte y aparecen
cubiertos de abundantes epífitas. Desaparecen las cinco especies de palmeras
que viven en el bosque de baja altitud y junto con Cyathea usambarensis y otros
helechos arborescentes aparecen Macaranga occidentalis (Euphorbiaceae) y Cephaelis
densinervia (Rubiaceae). El sotobosque es poco enmarañado y está
tapizado de commelináceas (Palisota barteri, P. mannii, Commelina sp.),
zingiberáceas (Aframomum sp.), marantáceas (Marantochloa sp.), acantáceas
(Brillantaisia vogeliana, Adhatoda orbicularis), urticáceas (Elatostema
welwitschii), rubiáceas y abuntantes helechos del género Dryopteris.
Bosque de araliáceas
A partir de los 1800 m y hasta aproximadamente los 2500 m aparece el bosque de
araliáceas, caracterizado por especies de esta familia como Polyscias fulva,
Schefflera manni y S. hierniana.
La humedad atmosférica disminuye notablemente, tanto por el descenso de
las precipitaciones como por la elevada insolación. Las nieblas no son
persistentes como en el caso anterior aunque también caracterizan este
bosque. Los musgos y helechos que predominan el estrato epifítico del bosque
montano dan paso a numerosos líquenes que soportan mejor situaciones temporales
de baja humedad.
El sotobosque está formado fundamentalmente por Crassocephalum mannii
(Compositae), Mimulopsis solmsii (Acanthaceae) e Hypericum lanceolatum (Guttiferae).
Formaciones de ericáceas
A partir de los 2500 m, y hasta la cima, las ericáceas Aguaria salicifolia
y Philipia mannii, junto con Hypericum lanceolatum, que aquí tiene porte
arbustivo, son las especies predominantes.
A partir de 2700 m, praderas de gramíneas y ciperáceas alternan
con esta formación arbustiva.
Pérez de Val (1993: 13) prefiere considerar un solo "piso de vegetación",
De Castro y De la Calle (1985: 18) sin embargo, aumentan la extensión
de estas praderas y consideran un "piso alpino" que se extiende desde
los 2500 m hasta la cumbre.
Bosque monzónico
En la zona sur de Bioko, menos perturbada, el intenso régimen de precipitaciones
permite que encontremos en las zonas más bajas especies típicas
del bosque de montaña adaptadas a mayor pluviosidad. El bosque del sur
de Bioko está considerado, por ello, de tipo monzónico (Pérez
de Val, 1993: 10) y no se ajusta a los límites altitudinales anteriores.
Formaciones de los cerros cúpula
Estas formaciones están dominadas por praderas de gramíneas y ciperáceas.
Son típicas en estos enclaves, además de estas herbáceas,
especies que en el bosque maduro alcanzan máximo desarrollo y en los cerros
cúpula tienen porte arbustivo. Emilio Guinea (1946: 186) las engloba dentro
de la petrideserta, asociaciones vegetales que revisten el roquedo, los troncos
de los árboles o bien viven de los detritos terrosos acumulados en las
grietas de las rocas.
Plantas características de los afloramientos graníticos son: Urera
kamerunensis (Urticaceae), Elephantopus scaber (Compositae), Afrotrilepis pilosa
(Cyperaceae), Vellozia sterilis (Velloziaceae), Eragrostis aspera (Gramineae),
Triumfetta rhomboidea (Tiliaceae), Polypodium phymatodes (Polypodiaceae), Scleria
foliosa (Cyperaceae), Entada gigas (Leguminosae-Mimosoideae), Oldenlandia peltospermum
(Rubiaceae), Solenostemon ocimoides (Labiatae) y Enicostema latilobum (Gentianaceae).
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